ASOCIACIÓN BETANIA

HISTORIA

ORÍGENES Y EVOLUCIÓN DE LAS MOTIVACIONES DE LA ENTIDAD

La Asociación Betania surgida en el año 1989, en Cehegín, en una época sin los avances tecnológicos e informativos actuales, tuvo unos inicios nada fáciles, dado que el fenómeno de las drogas y sus devastadoras consecuencias, en aquellos años, era un mundo desconocido y que despertaba temor en la sociedad. Fruto de este temor y desinformación, surgió con fuerza un movimiento opositor de parte de sectores mayoritarios y relevantes de los habitantes del municipio, quienes veían la creación de un centro de tratamiento para las adicciones, como la causa de un posible aumento del número de drogodependientes, de la delincuencia y de la aparición de determinadas enfermedades en el municipio. De este modo, y como consecuencia, el pueblo quedó dividido entre partidarios y detractores del proyecto.

Estas primeras dificultades supusieron un reto para los fundadores de la Asociación Betania, quienes tuvieron que sensibilizar a la sociedad frente a esta problemática, vencer los prejuicios existentes ante este colectivo y demostrar la validez del proyecto.

En un primer momento, desde 1989 hasta 1995, las actuaciones de la Asociación Betania se centraron en la intervención directa con personas con adicción, buscando su rehabilitación psicosocial a través de un programa de internamiento en Comunidad Terapéutica. Durante esos años, el proyecto se pudo llevar a cabo gracias al trabajo y a la participación de numerosos voluntarios, que de forma altruista contribuyeron a sentar las bases de dicho proyecto.

La oposición surgida inicialmente frente al proyecto, sirvió para definir su carácter único e innovador en aquellos años “el no aislamiento de la persona con adicción”. Frente a la existencia de Comunidades Terapéuticas aisladas y separadas del resto de la sociedad, el marco metodológico que se eligió, fue y sigue siendo el de la interacción permanente del usuario con el entorno, compartiendo tiempos y espacios con el resto de la personas del municipio, participando en actividades que se llevan a cabo en distintas instalaciones tanto municipales como privadas (pabellón deportivo, taller de cerámica, academias, asociaciones, etc.).

Así, de una manera recíproca, tanto la población como las personas en tratamiento adquieren conciencia de que el proceso de rehabilitación de una persona con adicción (PCA) no es algo aislado o marginal, sino abierto y cercano. Se trata pues, de un proceso “normalizador” y “socializador”, con el que pretendemos que sirva de base, ya desde el principio, tanto para fomentar la reinserción  que generalmente debe realizar gran parte de la población con adicción, como de la labor de “normalización” de la atención socio-sanitaria de esta problemática en nuestra sociedad.

Como resultado del trabajo desarrollado en estos años, se obtuvo el reconocimiento de las distintas administraciones públicas regionales y nacionales, traduciéndose en subvenciones y ayudas, para los distintos programas que se fueron creando, y que se vienen recibiendo de forma ininterrumpida hasta el momento actual. Además, la Asociación Betania pasó a formar parte de la red asistencial de drogodependencias de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.

Desde 1995 hasta el año 2003, se fue adquiriendo más experiencia y consolidando un equipo de profesionales que diera respuesta a esta problemática social. Además, también fue objetivo prioritario de la Asociación conseguir la infraestructura necesaria para el desarrollo del tratamiento y dotarla del equipamiento imprescindible para tal fin. Como resultado, la Asociación Betania pasó de estar ubicada en un dúplex de alquiler, a inaugurar, en el año 2003, un edificio donde se encuentra su actual sede social, y que alberga una Comunidad Terapéutica Profesionalizada, rodeada de zonas verdes y donde se desarrolla gran parte de las actividades del programa de rehabilitación bio-psicosocial e inserción socio-comunitaria de personas con adicción (PCA).

El trabajo desarrollado por la Asociación Betania, durante los primeros años, puso de manifiesto que la intervención directa con el drogodependiente no era suficiente para conseguir la total rehabilitación de la PCA, prevenir el consumo de drogas y reducir la problemática existente. Por ello, desde el año 2004, se planteó el desarrollo de programas encaminados a la intervención con grupos de riesgo y núcleos familiares, implicando a las familias en el proceso de rehabilitación de las personas usuarias e intentando concienciarlas del papel tan importante que desempeñan para conseguir la reinserción de la persona con drogodependencia. Se considera a la familia, como el agente socializador por excelencia, y es en la familia, donde se debe potenciar y trabajar la promoción de la salud en general. Como resultado del trabajo llevado a cabo con las familias, en el año 2005 se firmó un convenio con el Excmo. Ayuntamiento de Cehegín, que se viene manteniendo de forma ininterrumpida hasta el momento actual y que sustenta nuestro Servicio de Información e Intervención en Adicciones (“SIFA”).

Por otro lado, para promover el derecho de este colectivo a reintegrarse en la sociedad y conseguir su plena reinserción, desde el año 2006 la Asociación Betania viene desarrollando programas de inserción socio-laboral que ayuden a personas con adicción a adquirir conocimientos suficientes que le permitan conseguir un puesto de trabajo. En estos programas se realizan itinerarios personalizados de inserción y cursos de formación con el fin de mejorar el proceso de integración socio-laboral y mejorar la empleabilidad de las personas que participan en los programas.

Además, también se desarrollan programas de inclusión social mediante acompañamientos sociales individualizados, que permiten la promoción de estas personas en situación de riesgo o exclusión social.

Siempre con el objetivo de normalizar que la atención socio-sanitaria de calidad sea  un derecho para las PCA y sus allegados, y una obligación de un estado de derecho como el nuestro, nos hemos movido y movilizado, acercando posturas con unos y con otras.

Por ello, hace años que gran parte de los detractores se convirtieron en seguidores, y hace años, que Betania goza de buena salud y afinidad con sus grupos de interés.

La Asociación Betania, pretende continuar su labor siempre fiel a sus principios éticos, entre los cuales incluye, profesionalidad de sus servicios, calidad de los mismos, y apertura a la innovación social y sanitaria en este sector.